Estas semanas tuve la oportunidad de hablar con muchas abuelitas. Estando en una feria, muchas de ellas se acercaron y se emocionaron mucho al descubrir que eran esas “cosas raras” que se exponian.
“Ay como las que yo usaba”….
“Claro, nosotras haciamos asi”…
“Les han hecho mas bonitas!”
Escuche tantos de esos comentarios y tantas experiencias que podria escribir por semanas.
Pero bueno, la intencion de este post es contarles que una abuelita me contó que ella ponía en remojo sus pañitos en agua con hielo!!! A estas alturas ya sabemos que el agua caliente fija las manchas, tendremos mas de un calzón manchado por esa razón!
Así que recurriendo a la sabiduría de la abuelitas, hagamos la prueba!
La proxima ves que vayan a poner en remojo sus pañitos caseros o sus Lunitas Bioabsorbentes.. PONGANLAS EN AGUA CON HIELO!!! y veran como la mancha se diluye mas fácilmente y al dia siguiente estan listas para un poquito de jabon, aguita y al sol. No mas de 8 minutos en todo el proceso.
Es bueno escuchar a las abuelitas, ellas vivieron en una época en que las cosas eran un poco mas complicadas, tal ves no tan cómodas pero si, a mi punto de vista, mas conectadas con algunas partes de la vida que hoy desconocemos o ponemos a un lado y que son importantes para nuestro bienestar.
No hablo de volver al pasado porque es super rico ir hacia adelante.. por eso mismo! Escojamos hábitos que nos llevan hacia la salud y a nuestro propio bienestar… escojamos bien que comemos todos los días, que químicos ponemos en contacto con nuestra piel, cuanto ejercicio para el cuerpo físico hacemos y cuantas cosas hacemos, leemos, PENSAMOS para nuestra propia ARMONIA!
Las mujeres somos lunáticas, dicen por ahí… Lo lindo es darse cuenta de eso y aprovecharlo al máximo. Como la luna, tenemos un ciclo, con 4 fases distintas, que se completa cada aproximadamente 28 días. Nuestro cuerpo, nuestras emociones, y nuestra vida están en conexión con la madre tierra y con la madre luna, y entender eso nos abre puertas a saberes profundos… “somos Diosas en acción”. Con cada ciclo menstrual estamos purificando no solo nuestros cuerpos, sino al mundo entero.

