Sabias que la sangre menstrual no huele como haz creído toda la vida?
Haz la prueba! Usa un pedazito de toalla de tela, en ves de una toalla desechable cuando estes en casa. Te propongo un simple experimento que puede cambiar la percepción que tienes de tu menstruación, verás que luego de algunas horas ningun olor desagradable saldrá de ese pedazo de tela. Porque la menstruación no huele así.
Que es realmente una toalla higiénica desechable?
Imagina; un pedazo de plástico, con otros plásticos y rellenos sintéticos, colocada y super pegada en una de las partes más calientes del cuerpo. El movimiento hace que transpiremos y esa humedad no puede salir por causa del plástico, entonces se condensa y se queda ahí. Luego de unos minutos, ese calor, más la humedad y tu sangre menstrual, se convierten en un verdadero caldo de cultivo de bacterias, que producen malos olores en un instante. Y ni hablar de ser un foco de infección constante.
Después de darle vueltas al tema en estos dias, voy entendiendo porque cuando hablo de lavar las toallitas de tela, muchas veces la primera reacción es de asco… y tienen toda la razón! Me había olvidado de esas experiencia!
El sentido del olfato es básico para que nos guste o no nos guste algo.. y como nos va a gustar meter la mano en algo que huele mal y como vamos a bendecir algo que sale de nuestro cuerpo que huele así.
Nuestra sangre menstrual no tiene un olor desagradable, tiene un olor fresco con un dejo a hierro (parecido al sabor en la boca cuando te lastimas las encias). O acaso cuando tenemos alguna herida en alguna parte del cuerpo, sale un olor a podredumbre de nosotros?
Ahora si; si te has atrevido a hacer el experimento que te planteo, te podrás dar la posibilidad de usar toallas higiénicas de tela y comprenderás porque decimos con tanto fervor que son más saludables que las toallas plásticas.
Con una toallita de tela, que no tiene nada de impermeable a propósito! Esa transpiración se seca y la temperatura se mantiene estable. Te sientes fresquita y no tienes que preocuparte de los malos olores.
Puedes aceptar tu ciclo de otra forma, bendecirlo, devolverlo a la tierra, sentirte conectada a el.
No nos creamos todo lo que nos dicen! Pasemos esos juicios por un tapiz de experiencia para crear nuestra propia idea de las cosas.
Nuestra sangre no es azul! Es roja, está viva, es fertilidad y alimento para la tierra que nos alimenta. No la desechemos como algo inmundo, agradezcamos su presencia y su razón biológica, su razón cíclica.
Luego de años SIN usar toallas de plástico, ya hasta me había olvidado de ese olor desagradable!